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Mi PETiT OTOÑO (nº57): THANKSGiViNG
¡FELiZ RUTA DEL PAVO!

Mi PETiT OTOÑO (nº57): THANKSGiViNG
¡FELiZ RUTA DEL PAVO!

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   Considerado como el día festivo favorito de las familias norteamericanas, el Día de Acción de Gracias, que hoy en día abre las puertas (de los grandes almacenes) a la Navidad y a nuestras compras ¿compulsivas?, hunde sus orígenes en un episodio, fechado -según reza la tradición moderna- en 1621 e inmortalizado por el pintor costumbrista Jean Leon Gerome Ferris, en 1863, dentro de su famosa serie, titulada “La Reconstitución Histórica de una Nación”, que reúne 77 escenas más de la Historia de América. Crónica sentimental de Thanksgiving (literalmente “dando las gracias”), que se celebrará hoy, Jueves 23 de noviembre de 2017, en Estados Unidos y algunos restaurantes de Madrid.


   Cuenta la historia oficial (siempre escrita por los vencedores como en todos los países) que, en 1620, un grupo de ingleses en profundo desacuerdo espiritual con la iglesia anglicana huyó de su país natal en un barco, el Mayflower, hacia el Nuevo Mundo para escapar de la horca y empezar desde cero. Después de una larga y fría travesía transatlántica, los denominados Pilgrims (“Peregrinos”) llegaron a Plymouth Rock (actual Massachusetts) el 11 de diciembre. Al no estar preparados para afrontar el invierno, más de la mitad de la colonia falleció, pero el resto consiguió sobrevivir gracias a la ayuda de los indios Wampaonag, que les proporcionaron alimentos, herramientas y semillas. Y en otoño de 1621, los colonos obtuvieron una muy buena cosecha que les permitiría pasar el invierno sin penurias. Para celebrarlo, organizaron una gran cena a la que convidaron a los indios como muestra de su agradecimiento o acción de gracias.


   Lo que se cuenta menos es que, anteriormente en 1614, otro grupo de exploradores ingleses había vuelto a Inglaterra desde la costa Este americana a toda prisa para huir de la epidemia de viruela negra, que ellos mismos habían traído al nuevo continente. Entonces, cuando 6 años más tarde llegaron los “Pilgrims”, todos los indios de la zona habían muerto, menos uno... Squanto, que no solo había conseguido curarse sino que también se había liberado de las cadenas de la esclavitud al salir pitando “sus” capataces. Sin embargo, cuando vio los estragos del invierno en la nueva colonia, decidió compartir sus víveres y conocimientos con los Pilgrims, que -como ya sabemos- se lo agradecerían meses después con un sabroso banquete. Pero la hermandad entre los 2 pueblos duraría poco ya que enseguida llegaron hordas de colonos europeos puritanos, en busca y captura de tierras y fortuna, quienes pasándose por el forro el tratado de paz establecido entre “peregrinos” y nativos, cometieron sangrientas masacres para poder vivir como (su) dios manda y darle las gracias por ello.


   Si, por lo que se ve, cada colonia fue celebrando Thanksgiving a su manera, habría que esperar hasta 1789 para que el primer presidente de los Estados Unidos, don George Washington, lo convirtiera en festividad nacional; hasta 1827 para que la escritora Sarah Josepha Hale publicara las primeras recetas de su pavo asado (“roasted turkey”), puré de patatas (“mashed potatoes”), salsa de arándanos (“cramberry sauce”), pan de maíz (“maize bread”) y pastel de calabaza (“pumpkin pie”); hasta 1863 para que don Abraham Lincoln fijara su fecha en el último jueves de noviembre; hasta 1924 para que los grandes almacenes Macy’s organizaran su primer desfile por las calles de Nueva York; hasta 1939 para que el Congreso americano, bajo la presidencia de don Franklin D. Roosevelt, adelantara su celebración (de una semana) para alargar el periodo de compras de Navidad; hasta 1941 para zanjar el tema y dejarlo en el cuarto jueves de noviembre; hasta 1970 para que la Unión Americana de Indios de Nueva Inglaterra (UAiNE) lo declara “Día de Luto” (National Day of Mourning”); y hasta 1989 para que George H.W. Bush indultara al primer pavo de la historia.


   ¡Happy and yummy Thanksgiving!


Referencias útiles:
THANKGiViNG EN LA ViLLA